domingo, 12 de enero de 2020

Mis libros 2019




























Relación de libros leídos a lo largo de 2019.  Teniendo en cuenta que no soy un lector rápido, todos los frentes en los que combato y que evidentemente, por razones académicas, he dedicado mucho tiempo a leer bastante más en forma de artículos y partes de muchos otros libros,  no es mala cosecha. Duermo poco, eso sí, pero no hay nada que me guste más que los libros, para mí bastante más que una afición. 

Iba a escribir algo sobre cada uno, incluso me he puesto a ello, pero he visto que me llevaría demasiado tiempo; cuando tienes que estudiar, todo lo que se va más allá de una hora, es demasiado tiempo. Tal vez cuando termine exámenes, edite y añada al menos una frase sobre cada libro.

Mis dos mejores, los de arriba. 


1. "Ordesa" (Manuel Vilas) (1/20). 

2. "El cuaderno gris" (Josep Pla) (1/20). 

3. "Terra Alta" (Cercas) (12/19). 

4, "Tiempo de magos. La gran década de la filosofía: 1919-1929" (Wolfram Eilenberger) (12/19).  .

5. "Arquitecturas pintadas. Del Renacimiento al XVIII" (Beatriz Fernández) (12/19). .

6. "Un Odisea" (Daniel Mendelsohn) (12/19). .

7. "Comentarios a la Ley 9/2017, de Contratos del Sector Público" (Álvaro Canales, Justo Alberto Huerta) (12/19). .

8. "Arqueología de la Biblia. Nuevo Testamento" (VVAA) (1/20). 

9. "Nuevo Testamento " (VVAA) (12/19). 

10. "Museos del mundo: Rijksmuseum" (VVAA) (11/19)

11. "Sidi" (Reverte) (11/19). 

12. "Museos del mundo: Museos Vaticanos" (VVAA) (11/19)

13. "El fatal destino de Roma" (Kyle Harper) (11/19). 

14. "Africanus, el hijo del cónsul" (Posteguillo) (11/19). 

15. "Guerra y paz" (Tolstoi) (10/19). 

16. "Museos del mundo: Ermitage" (VVAA) (10/19)

17. "Museos del mundo: Prado" (VVAA) (9/19)

18. "Marco Aurelio. Una vida contenida" (Fernando R. Genovés) (9/19). 

19. "Peña de Francia: historia, arte, entorno" (Ángel Pérez Casado, Alfredo Encinas Martín) (8/19)

20. "Relección sobre los indios" (Francisco de Vitoria) (8/19)

21. "De visita a la Catedral de Ciudad Rodrigo" (Historia ilustrada) (Alberto Dávila, Joan Miquel Sala, Teresa Sánchez) (8/19)

22. "Yo, Julia" (Posteguillo) (8/19)

23. "Historia y arte de Portugal" (Ramón Villares) (8/19)

24. "El mundo clásico: una breve introducción" (Mary Beard y John Henderson) (8/19)

25. "Tratado Derecho Administrativo y Derecho Público General: Contratos del Sector Público" (Santiago Muñoz Machado) (6/19)

26. "Historiografía del arte" (Antonio Urquízar) (6/19)

27. "El modelo veneciano en la pintura occidental" (VVAA) (7/19)

28. "Museos del mundo: Louvre" (VVAA) (6/19)

29. "Museos del mundo: Galería de los Uffizzi" (VVAA) (7/19)

30. "Una historia de España" (Pérez Reverte) (7/19)

31. "La Guerra Civil contada a los jóvenes" (Pérez Reverte) (7/19)

32. "La Guerra Civil española" (Stanley G. Payne) (5/19)

33. "Imperiofobia y leyenda negra" (Mª Elvira Roca Barea) (4/19)

34. "Hanna Arendt. La política en tiempos oscuros". (Cristina Sánchez Muñoz) (4/19)

35. "Museos del mundo: National Gallery" (VVAA) (4/19) 

36. "Como los hijos de Atticus" (Rebeca Jerez) (4/19)

37. "Los asesinos del emperador" (Santigo Posteguillo) (4/19)

38. "Las siete vidas de Alberto" (Víctor Esteban) (4/19) 

39. "Spinoza, la filosofía al modo geométrico" (Joan Solé) (4/19)

40. "Jerónimo Prieto, un pintor de taller" (VV.AA.) (4/19)

41. "La Guerra Civil española" (Paul Preston) (3/19)

42. "Rubaiyat" (Pessoa) (3/19)

43. "La belleza encerrada" (Varios autores) (3/19)

44. "La mirada de Roma. Retratos romanos de los museos de Mérida, Tolouse y Tarragona". (Varios autores) (3/19)

45. "A sangre y fuego" (Chaves Nogales) (2/19)

46. "Un museo de curiosidades. Guía alternativa MNAR Mérida" (Rafael Sabio González) (2/19)

47. "Schopenhauer. El pesimismo se hace filosofía" (Joan Solé) (2/19)

48. "Rembrandt en la memoria de Goya y Picasso" (Varios autores) (2/19)

49. "Venancio Blanco" (Varios autores) (2/19)

50. "Goya. Caprichos, Desastres, Tauromaquia, Disparates".  (Sigrum Paas-Zeidler) (2/19)

51. "La edad de la penumbra" (Catherine Nixey) (1/19)

52. "Esparta contra Atenas" (Juan Carlos Moreno Delgado) (1/19)

53. "Alejandro el Conquistador" (Josep María Casals) (1/19)

54. "Mérida Cristiana" (Isaac Sastre de Diego) (1/19)

55. "La gran aventura de los griegos" (Javier Negrete) (1/19)

56. "La España vacía" (Sergio del Molino) (1/19)

57. "La imagen de la ciudad en la Edad Moderna" (Alicia Cámara, Consuelo Gómez) (1/19)

58. "La perspectiva esencial. Minimalismos en la colección Helga de Alvear "VV.AA." (1/19)

59. "Las claves del mundo actual. Una historia global desde 1989" (VVAA) (1/20)

60. "Imágenes del poder en la Edad Moderna" (VVAA) (1/20)

domingo, 5 de enero de 2020

Norias


Cascais

Implica mucho tener un hijo, más cambios de los que se suele pensar. Bien es cierto que mucho de lo referente a la vida práctica, la complicación del día a día, es bien fácil preverlo sentándose a pensarlo seriamente si quiera un par de momentos.

Pero aparte de la vida real, del que las horas ya no den para lo que solían,  que se adhiera esa  indeleble pátina de desvelo por alguien que antes no estaba y ahora abruptamente y sin matices, se convierta en lo más importante del existir, hay algo más. Aparte, digo, hay otros cambios más difíciles de explicar, cambios de orientación, cambios globales, de paradigma que se dice hoy, de sentido existencial,  en esa otra vida interior que discurre paralela, la que subyace bajo el ruido y la prisa, la propia del espíritu que nos define más que la se trasluce, más que la que dejamos ver a los demás.

Cambios difíciles de entender y de hacer entender, como el de que algo así como la resonancia mute en recuperación, que nos acerquemos a experimentar qué es ser un crío de verdad. Fuiste niño, viviste tu infancia, crees saber lo que es porque pasaste por allí; la observas desde la distancia, le pones un letrero a aquellos años y sientes como propias acciones y reacciones de los niños, te apropias de los que crees familiares sentimientos de tu hija.

Mas pensamos, creemos y decidimos demasiado rápido, porque verdaderamente no tenemos nada en nuestras manos más que las cenizas del remoto pasado, nada más que un difuso recuerdo adulterado por recuerdos prefabricados por propaganda cultural tan impuesta como autoimpuesta.

Pero a veces ocurre, un fogonazo, un temblor, una mirada de Abril que desvela la mentira; veo la noria en sus ojos,  siento su incontenible excitación y aprecio claramente la distancia entre lo que hoy soy, entre  el recuerdo construido y la experiencia verdadera, la de mi hija.
Entonces miro arriba, aprecio la gigantesca y circular estructura, su elegancia y perfección, las luces en la oscuridad, y a  través de sus ojos me duele haber obviado su belleza, me duele engañarme y olvidar, pasar por delante de tantas maravillas sin advertirlas.

Escribo sobre ello, eso me sirve, me alivia, me devuelve una parte de mí. 
Me alegra mirar de nuevo la noria,  ese luminoso y extraño círculo en la noche frente al mar y quedar fascinado por su inútil belleza, y doy gracias por montarme y recorrer un viaje sin destino  abrazado a mi hija, doy gracias porque me preste su mirada.

Hoy es noche de Reyes, hoy me volveré a servir de que sus preciosos ojos infinitos se muestren aun más abiertos de lo normal, fulgor de ventanas , reflejos frente al sol.

Lisboa (Marqués de Pombal)

miércoles, 1 de enero de 2020

2020, arribando a puerto




Veinte años erró Odiseo hasta volver a su hogar, a Ítaca; los diez de la guerra de Troya, los diez de regreso.  A menudo me da por pensar que más de veinte años  he vagado yo extraviado en algo así como una vida que no debió ser. Sin embargo en estos últimos tiempos, tras mucho navegar sin rumbo, increíblemente, tal vez también protegido por Atenea, me siento regresar al punto en el que me perdí, al hogar, a ser yo mismo y poder lavar los pecados de mis manos, en uno de esos versos que solo puede cantar Bruce sin que suene hueco. 

Sé que falta lo más difícil, entrar en palacio, matar a los pretendientes y recuperar el trono. Tal vez no lo consiga, pero me vuelvo a sentir capaz y eso ya es llegar a puerto , eso ya es una victoria. 

A partir de aquí cualquier camino será buen camino, porque el verdadero Reino, como afirmaban los gnósticos, siempre es interior. 

2020, veremos.

martes, 24 de diciembre de 2019

Feliz Navidad, Feliz 2020


Algunos ya la tenéis en el buzón, me faltan un par de ellas, que si todo va bien y consigo acceder a los portales, en un rato estarán, porque aquí no se renuncia a la vía clásica. 

Ya sabéis que lo de la postal de Navidad  es un tema importante en este familia. 

Se aprecia bien el reparto de funciones: quién dirige y diseña, quién dibuja, quién escribe.

Lo dicho, de corazón:


FELIZ NAVIDAD

FELIZ 2020

martes, 10 de diciembre de 2019

Sidi, centauros del desierto estratégico del duero



Creo no equivocarme en que Sidi es el primera pieza en la construcción de un proyecto de mitología de frontera de Reverte,  un entramado con un poderoso referente en mente, el de otra frontera y espacio construidos a  partir de otro relato mítico, el del western.

En alguna entrevista a Reverte le escuché la referencia a  ese imaginario tan importante para los que tenemos ya una edad. Toma de la historia una figura y  un fenómeno, el Cid y la Reconquista, que nosotros mamamos de una pieza, para cuestionar su solidez e integridad. Poco que se lea y reflexione, poco que  interese eso tan de moda llamado Historia,  se ha de ser consciente de que mucho ha de haber de cuento, poco de realidad, pensar lo tramposo de esa relación tan falsa e inhaprehensible entre el hecho y la verdad. Otro tema es el de si un niño  puede desprenderse de la pátina de las historias que le dan forma mientras crece, porque honestamente pienso que mi Cid del colegio puede que nunca me abandone, puede que eso fuera una forma de traición que, de alguna forma, me dejara desamparado.

No es así pero podría serlo porque las señas son las mismas, y además a mí me sirve para darle un título gracioso al artículo, el que el escenario se circunscribiera a esa amplia franja que durante siglos fue un peligroso territorio de una frontera que se movía al compás de las guerras, nunca de una guerra de Reconquista, que por aquí se conoce técnicamente como "Desierto estratégico del Duero". Mal sitio para vivir, bueno para tentar a la fortuna, lo mismito que la  que ocupaban indios, colonos, pistoleros y séptimos de caballería


La novela  novela porque de eso se trata, de imaginar, se parte de un cimiento que es el cuidado contexto histórico que se le supone a este autor , en el que se sitúa un personaje aglutinador a su pesar, alrededor del que giran todos los demás personajes y acciones. No es ensayo, no es historia, así que me ahorran cuestionamientos de ese tipo que no vienen al caso.

Leo novela, especialmente histórica, por las noches antes de dormir, porque ya estoy muy cansado y  ya no tengo la cabeza para la densidad hardcore habitual; simplemente se trata de seguir enganchado a mi mayor vicio hasta el final del día, hasta que no puedo más, metiendo en vena  ya solo dosis de baja intensidad. Soy seguidor de los artículos de actualidad e históricos de Reverte porque le reconozco arte y gracia para contar su indignación ante el intolerante y cargante Sanedrín, coincidiendo últimamente casi en todo, lo que me empieza preocupar, o tal vez sea simplemente cosa de la edad. También le he leído muchos libros, sobre todo los relativos a episodios históricos concretos, que me permiten acercamientos ligeros a épocas que sin embargo sé documentadas, sin la exigencia del articulo o el ensayo. También es verdad es que nunca lo he valorado literariamente, pero no me duelen prendas en reconocer, que aún no siendo redondo en este sentido, me ha sorprendido este Sidi. Tal vez porque vengo de Posteguillo, tal vez porque me ablando con los años,  pero hay pasajes que, descriptiva y narrativamente ,me han parecido brillantes, sobre todo antes de algún combate, con cotas para mí desconocidas en el autor.


Al final me quedo con un íntimo misterio, puede que hasta buscado por Reverte, al que le escuché, con una honestidad no habitual en el gremio, que él en el fondo siempre tira del mismo personaje. Y es que  a ese tipo valiente porque no le queda otra, serio, responsable, contenido, sensato y sobre todo franco consigo mismo y con los demás, a pesar de indumentaria de caballero medieval, le pongo el rostro de otro tipo serio con el que crecí. Al principio del libro nuestro Rodrigo, a cuenta de lo de mandar su parte de botín  al rey Alfonso,  dice algo así como que solo se puede servir a un señor en la vida, lo que me parece más que un guiño de Reverte a otra frase del Ethan de "Centauros del desierto" cuando, tras la derrota de su bando sudista, afirma resignado en su triste regreso, que un hombre solo puede hacer un juramento en su vida.  Es lo que hay, la dignidad, el último refugio; en aquellos tiempos y en estos aún más, eso te proporciona el temple de un héroe. 

domingo, 1 de diciembre de 2019

Presentación de "Como los hijos de Atticus", libro de Rebeca Jerez


Ha sido una semana complicada a nivel trabajo-estudio-familia con lo que había llegado el día de autos y no había escrito nada; cierto es que contaba con la red de seguridad de tirar de algo de mi  prólogo para cumplir con el expediente, pero me apetecía escribir algo especial, dedicado a un día especial como el de ayer. 
La idea era que si salía algo rápido y fluido a primera hora, se le daba el visto bueno y palante,  de otra forma no merecía la pena andar parcheando porque el lunes tengo controles del máster, y bajo presión no se escribe bien,  o mejor dicho , no se reescribe bien.
Ayer por la mañana me presenté en la UNED a las nueve para estudiar,  pero resulta que abren a las diez, así que me fui a un bar a tomar un café y es donde pergeñé a bolígrafo mi intervención. 
A veces es mejor no darle tanta vuelta, el texto no es redondo pero funciona, sobre todo porque se acerca a contar lo que quiero contar. 
Lo único que podía fallar es que no me entendiera mi letra, para mí, tara ya casi atávica. 


LA LLAMAMOS REBECA

Rebeca responde a ese hombre que somos todos, el que se hace preguntas que no puede responder, y es que para ella todo se muestra diáfano.
Pues Rebeca contesta al sentido de la vida con la propia vida, con el inagotable movimiento, con la llamarada que subyace bajo el cotidiano acontecer.

Porque si Rebeca para, se muere.
Porque si Rebeca calla, la proyección se detiene.
Porque si Rebeca no ríe, su mundo, nuestro mundo, no gira.

Es para Rebeca el existir un grito de afirmación
El ser un hacer
El hacer un compartir
El ser como voluntad
El ser como acción.

Contaba aquello tan certero Unamuno de que sin lucha no hay vida, mas la de Rebeca no es una lucha triste, oscura y badía.
Su pelea es vida, luz y llamada.

Y siempre,
Siempre al fondo del pasillo
Al otro lado de la realidad granítica
Siempre bajo las faldillas del prejuicio
Oculta en la entretela de su corazón
El secreto de su fuerza y su risa: la palabra.

Se me permita la irreverencia de tirar de esa maravilla filosófico-literaria que es el comienzo del Evangelio de San Juan: la palabra estaba con Dios y la palabra era Dios.
Me pregunto yo ahora si Rebeca fue antes o después de su palabra, o si, en fin, su palabra es Rebeca o cabe Rebeca sin palabra.

Palabra
Palabra que es proyectil contra la condescendencia y el sopor
Palabra que es salmón río arriba
Fugaces destellos de luz bajo el torrente abrumador

Porque Rebeca-palabra o la palabra de Rebeca responde a esas preguntas que el hombre consciente de su fin, rumia en soledad.
Ella vislumbra claro el rumbo y el destino, y lo persigue sin descanso y sin tardar.
Y responde con su ser,
Modos de vida y luz.

Nerviosa lagartija al sol recorriendo el muro de la muerte anunciada, la física y la de la tierra que ama, rastreando cada griega y ojo de aguja, para advertir, puño en alto, a todo aquel que le sostiene la mirada que, sin embargo, todo es posible.
Que todo es posible desde el desmedido y blindado amor a los suyos y a su tierra, a los suyos en su tierra; porque ella no quiere ir más lejos, porque quiere seguir siendo aquí, no aceptar la asumida condena de que somos los últimos, a los que nos toca cerrar la puerta del futuro.

Porque Rebeca es respuesta y propuesta al borde de la oscuridad.
Porque Rebeca no acepta más que ser un durante
Ni le vale un antes
Ni le vale un después
Porque la respuesta es ahora
Y todo lo demás está a dos millas de la eternidad.

Este libro es su palabra
Su manual de instrucciones
Su plano de orientación.
Si este libro tiene fuerza es porque esta tan lleno de Rebeca
Que casi casi es nuestra Rebeca,
La que nos sorprende cada día
Dos instantes antes de que se apague el eco de su carcajada desbocada.

domingo, 20 de octubre de 2019

El milagro de descontar el tiempo



(A cuenta de la charla de las restauradoras del “Cristo en la cruz” de Álvaro de Rivas)

El cuadro como una puerta del tiempo, una calle oscura que volver a iluminar. 
Un trabajo que es poner en marcha el tiempo hacia atrás, mas no tan aprisa que no se note la edad.
Desde la veneración y el respeto por la creación de más de tres siglos atrás, no pintar ni una brizna más, no limpiar ni una capa más, no contar ni una coma más.
La herida en forma de cuarteado y pérdida solo admiten la receta de la paciencia y lentitud del buen hacer. Siete meses de dedicación para este “Cristo en la cruz” de Álvaro de Rivas que hoy preside nuestra Catedral.
Desde la exigente ortodoxia, advertencia a los que tiran por la calle de en medio para en lugar de restaurar, inventar o malograr. 
Demasiado patrimonio descontrolado al albur de buenas y malas intenciones avisando de atajos siempre más baratos y accesibles
Se me alcanzan pocos trabajos más bellos cuyo producto sea más reconfortante.
El milagro de descontar el tiempo, el milagro de indultar lo condenado.