jueves, 11 de octubre de 2018

En modo National


Algo así como una semana latiendo al ritmo de la batería de Bryan Devendorf. Me vienen recuerdos de antaño, de mocedad, cuando entrabas en bucle al descubrir algún grupo. Ahora ya no pasan esas cosas porque has perdido la inocencia, tal vez por eso me encanta volver a sentir algo de aquella pasión al volver a un grupo que nunca había olvidado.


martes, 9 de octubre de 2018

Algo así como docuficción


Ficción en forma de documental o documental como ficción, no son lo mismo pero se parecen. El caso es que este verano encadené tres curiosas películas en cierto modo cercanas en sus planteamientos, digamos alternativos, o que en su día se hubieran considerado alternativos. 


"SPINAL TAP" (Rob Reiner). La de años que llevaba con ganas de ver la película; había visto fragmentos además de los guiños de los Simpsons y encontré exactamente lo que esperaba, una parodia para echarte unas risas un rato que aún siendo de 1984, sigue teniendo gracia para un señor nacido en 1970 amamantado por la cultura rock. Supongo que a un chaval de hoy los personajes le parecerían patéticos por razones distintas a mí, ya que al no dominar las claves del lenguaje, al no conocer el objeto parodiado, no hay desajuste posible, no cabe provocar la carcajada. 


"EL REY DE LOS BELGAS" (Peter Brosens). Película rara que a mí me sorprendió, me gustó, aunque no es para todo el mundo. La monarquía, por esencia un cuerpo de naturaleza extraña en un estado de derecho del siglo XXI, que durarán lo que tengan que durar, es aquí puesta bajo el foco de una divertida forma. Al rey de los belgas, de visita en Estambul haciendo esas cosas que hacen los reyes de ahora de leer discursos y hacerse fotos, se le independiza Valonia y la película se plantea como el regreso a su patria, como la odisea del héroe mitológico tratando de cumplir con su destino, porque este rey se siente solo, lee y piensa que debe hacer cosas como las que hacían los reyes de antaño, alcanzar la gloria, la reunificación, a través de un viaje lleno de peligros que aquí se convierten en situaciones absurdas  y descacharrantes, como su propia función y destino.  


"MUCHOS HIJOS, UN MONO Y UN CASTILLO" (Gustavo Salmerón). Las otras dos películas son para tipos que les guste algo más que el cine fácil. Esta no, esta chaladura es para cualquiera porque te garantiza unas buenas risas. Cuando lees que la peli la hace Salmerón sobre su madre, resulta inevitable pensar en el glorioso experimento "Carmina" de Paco León, en que algo tendrá de buscar seguir la estela y pillar cacho. Pero he aquí que no, que esta santa mujer no solo se merece una película sino que ya deberían estar trabajando en la serie. Quiero pensar que lo que se cuenta es así, la verdad es que lo prefiero, que existan personas que deciden no vivir como todos los demás, que quieren vivir a su manera desde que se levantan hasta que duermen, porque los sueños en el lecho de un castillo por cuestión de principios han de ser distintos.... y es que no pasa nada por ser diferente, coño. Tanto la señora Julita Salmerón como la película se constituyen en una deliciosa anomalía, no se la pierdan. 

lunes, 8 de octubre de 2018

La aurora de Nueva York



Hay canciones que llevas escuchando casi una vida y no dejan de crecer, cuando sorprende a traición la intensidad de la propio emoción.

Lorca, Morente, Lagartija Nick: "Omega"

La Aurora
La aurora de Nueva York tiene

cuatro columnas de cieno
y un huracán de negras palomas
que chapotean las aguas podridas.

La aurora de Nueva York gime

por las inmensas escaleras
buscando entre las aristas
nardos de angustia dibujada.

La aurora llega y nadie la recibe en su boca

porque allí no hay mañana ni esperanza posible.
A veces las monedas en enjambres furiosos
taladran y devoran abandonados niños.

Los primeros que salen comprenden con sus huesos

que no habrá paraíso ni amores deshojados;
saben que van al cieno de números y leyes,
a los juegos sin arte, a sudores sin fruto.

La luz es sepultada por cadenas y ruidos

en impúdico reto de ciencia sin raíces.
Por los barrios hay gentes que vacilan insomnes
como recién salidas de un naufragio de sangre.




domingo, 7 de octubre de 2018

La incómoda existencia del legado








Ese innegable y casi natural empeño de luchar contra el ayer, contra lo dejado atrás, contra la vida, contra nosotros mismos, presenta diversas variantes y razones. Al fin y al cabo en este ámbito del respeto al pasado,  la Historia siempre se ha desplegado en dos flujos que contienden entre sí. El interés del espabilao se une a la ignoracia del zote frente al  romántico vigilante.  El daño permanece, también la esperanza. 

Las fotos no necesitan demasiada explicación, salvo la primera, del incendio del Museo Nacional de Brasil, calificable un grado antes de que la negligencia absoluta se convierta en premeditación, y la tercera, de Khaled Asaad, arqueólogo director del museo de Palmira, ejecutado por el Isis; mi intención era poner la foto del cadáver pero me pareció excesivo, el detalle  de colocarle las gafas a su cabeza desmembrada creo que dice más del enfermo existir de sus asesinos que cualquier otra bestialidad que se les ocurra poner en práctica.  

sábado, 29 de septiembre de 2018

El silencio de la Historia



Media vida para entender que no había nada por descubrir, que todo estaba contado.

Un cometido para lo que me resta: rastrear las huellas de los que encontraron el camino que conduce a la verdad, al secreto del silencio.

Nos legaron sus rutas y planos en forma de páginas y versos, cuadros y escenas, acordes y lamentos.

Solo el tiempo les proporciona sentido, solo hoy se puede entender el ayer. 

lunes, 17 de septiembre de 2018

Muda


Aunque apenas tengo tiempo para escribir y darle algo de vida al blog, a veces surgen las ganas de compartir alguna propuesta o reflexión. Sí tenía claro desde hace tiempo que quería tener otra página más diáfana, menos recargada, con referencias más acordes a lo que hoy soy yo y sobre todo con más espacio dedicado a la palabra. 

A ello me quería aplicar después de exámenes, antes del inicio del curso, a darle forma, pero la verdad es que me cuesta sacrificar tiempo que puedo dedicar a otras actividades más reconfortantes que leer instrucciones y experimentar.

Por eso finalmente opté por valerme del blog que dedicaba a Ciudad Rodrigo y en el que apenas escribía. Pequeños cambios, ajustes, diseños y enlaces, y la verdad es que tampoco está tan alejado de la idea que tenía en mente, con la genial portada de SuperSusa, claro.

Teóricamente también es un cambio provisional; si tras acabar máster y segunda carrera, sigo con el loco empeño de conseguir el doctorado e intentar escribir en serio, entonces probablemente sí me decantara por una página más pensada donde publicar artículos académicos y literarios. En fin, se irá viendo. 

Vale.

jueves, 8 de septiembre de 2016

Sobre mi feria de teatro: grados de vulnerabilidad


La del corazón noble frente al de noble cuna, la del honrado frente al necio encumbrado, la del atrapado en una Europa de burócratas carceleros que se vuelve cada vez más pequeña, la de la víctima del fanatismo y la estupidez, siempre distinta, frente al fanático y el estúpido, siempre el mismo, la de la mujer encadenada por su bien a la pata de la acogedora camilla del acogedor comedor, la de la niña perpleja ante el futuro, si ese futuro es el de su padre o su abuelo, si crecer consiste en negarse a crecer, la de hombres y mujeres asustados por el lidiar cotidiano para seguir adelante y convivir con otros aún más desorientados que creen vivir como deben, la de unos padres enfrentándose al más terrible dolor, el de perder un hijo en un absurdo giro del destino, la de la condenada a la fatalidad que conlleva secuelas imposibles de asumir, la que sacude inmisericorde, la del que no conoce la libertad, la del débil frente al poderoso al que solo le sirve extirpar lo diferente, la del tentado por lo fácil y el placer convertidos en látigo y lamento, la del genio incomprendido injustamente postergado, la del dueño del faro de palabras ignoradas, la de la que camina sobre una cuerda a dos metros sobre el suelo para demostrar que se puede hacer lo extraordinario, que a pesar de todo, del miedo y del riesgo que significa vivir, se puede.

Formas de perder, formas de ser hombre.

El teatro como espejo, como aviso, como respuesta, como salida, como VIDA.